21 feb 2012

Paisajes Majestuosos: Las Montañas

Al oeste de América, se distingue un gran encadenamiento que se extiende des­de Alaska hasta Tierra del Fuego.
Son las montañas más jóvenes del continente que se formaron en el terciario o cenozoico, hace tan sólo millones de años. Sus rocas no terminaron de acomo­darse, por eso son comunes los movimientos sísmicos y volcánicos.
El Macizo Plegado del Oeste corre paralelo a la costa Pacífica, al Oeste de Alaska. Canadá y EE.UU.
Por el Norte se comunica con los sistemas montaño­sos de Asia a través de las islas Aleutianas; por el Sur, forma América Central.
Las Rocosas son verdaderas murallas de enormes al­turas y de aspecto desértico (clima árido) dado que los vientos húmedos del océano Pacífico no pueden ingre­sar; esto determina la desintegración de las rocas por los cambios de temperatura y la formación de escom­bros en las laderas.
En cambio, las laderas que miran hacia el océano Pa­cífico reciben abundantes lluvias y por lo tanto desa­rrollan una frondosa vegetación.
Estos encadenamientos se continúan en México con la Sierra Madre del Sur, la Occidental y la Oriental que encierran la meseta de México. Una sucesión de vol­canes como Orizaba, Popocatepetl, Parincutín, carac­terizan el paisaje.
En Centroamérica continúan estas cadenas volcánicas formando la zona ístmica que se une a los Andes, y las islas del Caribe.

El clima tropical de México y de América Central se ve atenuado por la altura:
a) Las tierras calientes se hallan al nivel del mar; pre­sentan elevadas temperaturas y humedad; se desarrolla un bosque tropical. No es una zona apta para que viva el hombre.
b) Las tierras templadas se desarrollan entre los 700 y 1700 m. Es una zona agrícola de cultivos tropicales; presenta condiciones ideales para la vida del hom­bre.
c) Las tierras frías se encuentran a más de 1700 m. de altura. El clima favorable permite la existencia de praderas y bosques de coníferas.
Las grandes cordilleras de América del Norte encierran gran cantidad de mesetas o cuencas interiores. La meseta de Alaska, la Columbia Británica y la meseta de las Lavas poseen un clima húmedo con una densa vege­tación; es el paraíso de los pinos, los lagos y los ríos to­rrentosos ricos en peces como el salmón.
En cambio, la meseta de la Gran Cuenca, la de Colorado y la de Utah se carac­terizan por la ausencia de lluvias, la aridez, la falta de vegetación y la gran ero­sión. Este paisaje no permite la agricultura ni casi la presencia humana.

La cordillera de los Andes, una de las mayores cadenas montañosas del mundo, se extiende paralela a la costa del océano Pacífico, desde el lago Valencia en Venezuela (en las proximidades de Panamá) hasta la isla de los Estados, en la Argentina; continúa bajo el mar formando las islas Georgias del Sur. Sandwich del Sur y Oreadas del Sur; rea­parece en la península antártica con los Antártandes.
Presenta cordilleras que se reúnen en nudos y se vuelven a dividir encerrando cuencas intermontañas o mesetas.
El sector más ancho se encuentra en Bolivia (800 km); en cambio el más angosto, de sólo 100 km, se halla en la pro­vincia de Chubut.
Toda la Cordillera presenta gran altura (un promedio de 4000 m); la mayor altura es el cerro argentino Aconcagua de 6959 m.
El desarrollo de la Cordillera en latitud determina diferen­tes climas, desde los cálidos pasando por los templados y fríos.
Los Andes intertropicales presentan bosques casi selváti­cos; en cambio, la costa peruana y el norte de Chile son desérticos con pastos duros, cactus y arbustos, debido a la influencia de la corriente fría de Humboldt.
La altura también condiciona el clima: las temperaturas dis­minuyen al ascender, y también varía la vegetación.
La Cordillera hace que los vientos del océano Pacífico de­ban descargar su humedad en la ladera que mira al Oeste, y así pasan totalmente secos (lluvias orográficas). Los vien­tos del océano Atlántico deben recorrer tantos kilómetros que llegan secos a los Andes.
Las cimas de la cordillera de los Andes sirven de frontera entre Chile y Argentina, co­mo se ve en este corte imaginario a los 33° de latitud Sur. El ferrocarril Trasandino as­ciende las montañas y penetra a través de varios túneles, poniendo en comunicación a Valparaíso, sobre el Pacífico, con Mendoza, ciudad argentina. De Mendoza el viajero continúa hasta Buenos Aires, en el Atlántico, utilizando los ferrocarriles nacionales ar­gentinos. El Trasandino pasa cerca del Cristo de los Andes y del Aconcagua.
En las mesetas, dado el clima templado por la altura, es donde se concentra la población. En los Andes septentrionales se halla la meseta o páramo de Cundinamarca donde se levanta la ciudad de Bogotá, capital de Colombia.
Los Andes centrales encierran mesetas antiguas (precámbricas) y muy áridas que reciben distintos nombres según el país:
Altiplano en Bolivia

Puna de Atacama en Chile

Puna en Argentina
En el Altiplano Boliviano, en el límite con Perú, se encuentra el lago más alto del mundo, el Titicaca, a 3960 metros, escenario de culturas incas y foco de otras civilizaciones (la zona estuvo poblada des­de el 3000 a.C). Allí viven numerosas tribus ame­rindias, peruanas y bolivianas dedicadas a la pesca. Emplean barcas construidas con totoras, que son plantas acuáticas que crecen en la costa.
Los Andes albergan numerosos volcanes como el Tungurahua, el Cotopaxi, el Chimborazo, el Nevado de Tolima, el Llullaillaco en el límite entre La Argentina y Chile.
Los ríos que desembocan en el océano Pacífico son cortos y torrentosos, con un caudal cambiante de acuerdo con las lluvias. Los ríos que desembocan en el Atlántico son largos y reciben lluvias en abundancia debido a los vientos atlánti­cos. En los Andes nace el sistema del Amazonas.
Los Andes Patagónico-Fueguinos se caracterizan por su menor altura, lo que permite que los vientos húmedos del Pacífico beneficien con su humedad tanto las laderas chilenas como las argentinas. El clima muy húmedo favorece el desa­rrollo de un bosque exuberante que, sumado a los lagos glaciarios y a pistas de esquí allí presentes, determina una atractiva zona turística internacional.
Al sur de los 45° de latitud, se hallan los llamados Campos de Hielos Patagónicos, restos de antiguos glaciares que, en épocas pasadas, cubrieron parte de la Tierra.

PAISAJE DE MESETAS Y SIERRAS: Los Apalaches



Un paisaje combinado
APALACHES
El paisaje apalacheano no es para nada monótono. Los Apala­ches forman un sistema de montañas bajas, que no superan los 2000 metros, surcadas por ríos, con la presencia de valles y llanu­ras que sirven de nexo entre las montañas y el océano.
Todos estos elementos juntos hacen dinámico este paisaje combi­nado.
Los Apalaches son montañas de formas redondeadas, originadas en la era paleozoica. Están ubicadas al sudeste del escudo Canádico; el límite entre ambas estructuras es el río San Lorenzo.
La región posee enormes riquezas naturales: bosques con robles, hayas, tilos, nogales y castaños, carbón de alta calidad, petróleo y otros minerales; además, los ríos son útiles para la producción de energía.
La denominada llanura atlántica se extiende entre los Apalaches y el océano Atlántico; por el sur llega hasta la península de Florida.
Sus suelos fértiles y el clima templado permiten desarrollar una zona de gran ac­tividad económica con alta concentración de población.
Entre los terrenos antiguos de los Apalaches y el suelo joven de la llanura coste­ra existe una faja donde los ríos, que descienden de las montañas, forman saltos y cascadas por los desniveles del terreno. Esa línea de falla se denomina "full line", Las aguas de estos ríos pueden generar energía hidroeléctrica, motivo por el cual es tan importante el asentamiento de industrias en la zona.
La intensa actividad industrial de la zona produce contaminación en forma de lluvia àci­da que afecta los bosques canadienses y la producción agropecuaria de los Estados Unidos de América.
La cuenca del río San Lorenzo y los Grandes Lagos constituyen el corazón económico de América del Norte (Canadá y EE.UU.). Es la región más rica del continente. Conectan los grandes centros de producción de materias primas con los importantes centros industriales.
Los Grandes Lagos, en su estado natural, no serian de mucho uso para el trans­porte ya que lagos y ríos no se hallan en el mismo nivel. Por eso se construyó una complicada red de canales y esclusas, represas y lagos artificiales que los transfor­man en las arterias de comunicación fluvial con mayor tráfico del mundo.
Embarcaciones muy estrechas diseñadas especialmente para usar en este lugar llamadas lakers, transportan mercaderías (hierro y otros minerales, cereales) por los lagos.
La cuenca de los Grandes Lagos y el río San Lorenzo se hallan comunicados por canales artificiales con los ríos Hudson, Misisipi y Ohio. De esta manera se pue­de navegar hacia el océano Atlántico y el golfo de México.
Las aguas de los lagos Superior, Michigan y Erie se vuelcan en el lago Ontario formando las cataratas del Niágara de 49 metros de caída. Para salvar este obs­táculo natural y permitir la navegación, se construyó el canal de Welland.

PAISAJE DE MESETAS Y SIERRAS: Guayania - Brasilia - Patagonia


GUAYANIA
Se halla al Norte de Sudamérica.

Su paisaje de mesetas conocido como "tepuis" asciende hacia el Sur hasta formar sierras como Tapirapecó que son divisorias de aguas entre la cuenca del Ori­noco y la del Amazonas.

El terreno fue ascendido, fracturado y muy erosionado pero nunca se plegó porque sus rocas son duras y resistentes.

El relieve actual es consecuencia de la erosión fluvial, meteórica, quí­mica y biótica,

El clima tropical y subecuatorial con abundantes lluvias permite el de­sarrollo de una selva rica en especies valiosas y la sabana.

Esta importante reserva forestal es explotada sólo en parte.

Las Guayanas tienen en su subsuelo bauxita, materia prima con la que se produce aluminio. También se encuentra oro, diamantes y hierro.
Este paisaje mesetario se caracteriza por la escasa población.


BRASILIA
El paisaje actual del macizo de Brasilia ocupa gran parte de Brasil; no es dema­siado accidentado, presenta sierras en dirección NE-SO que se formaron debido a las sucesivas fracturas, hundimientos y levantamientos que sufrió la zona; así como también a la erosión pluvial (las lluvias en esta región son abundantes) y fluvial. Junto con las sierras alternan llanuras, mesetas, relieves tabulares conoci­dos como ''chapadas" y "morros"'.
Los ríos San Francisco y Paraná dividen el macizo en tres sectores: el del Este, el más próximo al Atlántico, es la zona más poblada y cultivada. El clima húme­do favorece los cultivos tropicales, como café, azúcar, algodón. En este sector se desarrolla una importante actividad económica; es el escenario de las grandes ciudades brasileñas como Río de Janeiro, San Pablo y Belo Horizonte.
Los otros dos sectores están menos poblados, reciben menos lluvias y son zonas ganaderas y mineras.
El clima tropical domina la región permitiendo el desarrollo de una vegetación de sabana o "campo".
Sólo el Noreste presenta un clima semiárido con sequías prolongadas y vegeta­ción xerófila conocida como "catinga".
Son característicos de esta zona, los suelos rojizos o lateríticos, resultado de la oxidación del hierro que poseen debido al clima muy húmedo.

PATAGONIA
Al sur del río Colorado, en las provincias de Buenos Aires y La Pampa, se inicia un paisaje muy característico de la Argentina, la Patagonia.
Mesetas en forma escalonada ascienden desde el océano Atlántico hacia la cor­dillera de los Andes donde se halla la zona más alta.
El macizo antiguo que forma la Patagonia a veces aflora como sucede en las is­las Malvinas, y en en otras ocasiones se halla escondido debajo de sedimentos.
Las lluvias son insuficientes y disminuyen de Oeste a Este; vientos fuertes y cons­tantes soplan del Oeste.
Los ríos nacen en la cordillera de los Andes y disminuyen su caudal en su viaje por el árido paisaje escalonado. Los enormes valles no guardan relación con el agua que llevan hoy estos ríos, lo que hace suponer un gran cambio en su cau­dal.
La vegetación es esteparia, con arbustos y pastos secos que sólo permiten la cría de . ovejas.
Minerales como el hierro, petróleo, car­bón y uranio son algunos de los recursos naturales.





PAISAJE DE MESETAS Y SIERRAS: Escudo Canádico



ESCUDO CANÁDICO
El inmenso Escudo Canádico es una extensa área que cubre casi la mi­tad de Canadá. El paisaje es variado: los densos bosques del sur y las planicies costeras, cuyos recursos están muy aprovechados, dejan paso a la tundra del norte con sus terrenos pantanosos, los suelos rocosos, las ondulaciones y una fauna de valioso pelaje, como el zorro blanco y el armiño.
La región contiene gran riqueza minera que aún no ha sido explotada.
Sólo vive en este lugar inhóspito el 10% de la población canadiense.
La erosión ha configurado el terreno. En el cuartario. cambios climáticos hicie­ron descender las temperaturas y los hielos invadieron zonas que antes eran tem­pladas. La poderosa fuerza de los hielos hundió terrenos, desgastó montañas y arrastró los materiales por muchos kilómetros.
Cuando el clima volvió a ser más templado, los hielos se retiraron y el paisaje ya no fue el mismo.
Se formaron:
-Acumulación de sedimentos en forma de colinas llamadas morenas.
-Depresiones donde se acumuló agua y así se formaron los lagos glaciarios.
-Valles profundos en forma de U.
-Terrenos estériles, las llanuras glaciarias.
-Costas marinas con golfos angostos, profundos y en forma de V, llamados fiordos

9 feb 2011

Historia 2º Año: 2. Cambios Religiosos


A comienzos del siglo XVI la sociedad europea vivía angustiada por el pecado y la muerte, buscando la imagen de Cristo como síntesis del sufrimiento humano, y la acción sacrificada de los santos, de quienes recibirían los méritos de sus obras; de ahí que se pretendió explotar las indulgencias para participar de las obras de la Iglesia y librarse de la ira de Dios en el Juicio Final.

La búsqueda de la salvación desesperada y los abusos de la Iglesia, especialmen­te de su jerarquía (obispos, cardenales, abades) no representan por sí mismos las causas que llevan a la Reforma, dado que esta situación se arrastraba desde la Edad Media. Ahora la Europa occidental se encontraba en una extrema crisis: la peste, el hambre, la guerra, el capitalismo, el poder de los nuevos estados y la consolidación del papado como un Estado más. Este ostentaba una autoridad re­ligiosa y política que había logrado imponerla sobre los concilios que cuestiona­ron su infabilidad, lo que acentuó el resquebrajamiento entre la jerarquía eclesiás­tica y la comunidad de fieles.

Las ambiciones territoriales de los pontífices son consecuencia del poder políti­co alcanzado: su papel como mecenas, el reparto de poderes y bienes de la Igle­sia en personas convenientes por su influencia, suponían prestigio, en una socie­dad de apariencias, pero agravaban el malestar espiritual y moral de los creyen­tes.

Cabe agregar el brote de herejías que cuestionaban la autoridad del Papa, como así también algunos principios dogmáticos sobre Cristo, María y los santos.

De esta manera, se presenta el terreno para que en el año 1517. un monje ale­mán, Martín Lutero, se opusiera a la venta de indulgencias, presentadas como un certificado que absolvía del pecado a quien realizara a cambio, una donación equivalente a una obra de caridad, y expuso en la puerta de la Iglesia de Wittenberg un escrito con 95 tesis contra las indulgencias.

Este documento originó discusiones y desacuerdos que terminaron con la exco­munión de Lutero.

La doctrina de Lutero se basaba en:

  • La justificación por la fe: Lutero afirmaba que el hombre só­lo se salvaría por la fe ciega en Cristo.
  • La libre interpretación de la Biblia, ya que el individuo era ilu­minado directamente por el Espíritu al leerla. El catolicismo, en cambio, sostiene una única interpretación.
  • Únicamente eran válidos dos sacramentos: Bautismo y Euca­ristía.
  • Se suprimía el culto a la Virgen y todo tipo de ostentación e imaginería en los templos.


Lutero expone en la Iglesia de Wittenberg
un escrito con 95 tesis contra las indulgencias.

Lutero no pretendía dividir a la Iglesia, sino reformarla y consolidarla: se sintió predestinado a hacerlo, pero sin medir sus consecuencias. Como sus ideas fueron rechazadas por el Papa pidió el apoyo a príncipes y a reyes.

La doctrina luterana se extendió con bastante rapidez por Alemania. Inglaterra y Escandinavia.

Hubo además enfrentamientos entre algunos nobles y el emperador Carlos V, quien defendía el catolicismo.

La expansión del luteranismo causó guerras entre seño­res y campesinos, y entre los nobles y el Emperador.

Carlos V intentó frenar esta expansión convocando a "dietas" (reuniones de representantes alemanes). Los reformistas protestaron contra la decisión de las dietas, de ahí surge el nombre de protestante.

Al no poder hallarse una solución pacífica, estalló la lu­cha armada entre protestantes y católicos.

Finalmente, en el año 1555, mediante la Paz de Augsburgo, Carlos V decidió conceder la libertad religiosa a los protestantes.

El calvinismo

Una nueva ola de protestantismo fue encabezada por Juan Calvino, de origen francés; desde niño fue destinado a la carrera eclesiástica. Influido por Lutero, creó la corriente protestante llamada calvinismo, que difundió en París.

Perseguido por sus ideas, debió refugiarse en Suiza donde perfeccionó su doctri­na.

Calvino llevó al extremo el principio de la salvación a través de la fe; sostenía la "predestinación del hombre", pues pensaba que el hombre nacía para ser salva­do o condenado según decisión divina. La biblia era la única fuente de fe y , ade­más, predicaba una vida piadosa y austera con una moral extremadamente rígi­da.

El calvinismo suprimió la jerarquía eclesiástica, y convirtió a los sacerdotes en "pastores" o guías del pueblo predestinado.

Las ideas de Calvino tuvieron gran aceptación en Francia, Inglaterra, los Países Bajos y Alemania


Juan Calvino

El anglicanismo

A diferencia de Lutero y Calvino, que apoyaban su doctrina en el dogma, el an­glicanismo surgió por un problema personal de un monarca- Enrique VIII. rey de Inglaterra, se negó a obedecer al Papa, quien le había negado el divorcio de su esposa Catalina de Aragón. Por tal motivo, fue excomulgado por el Papa. En respuesta, el rey inglés promulgó el Acta de Supremacía, que lo convertiría en jefe de la iglesia inglesa anglicana.

Enrique VIII no impuso ninguna reforma religiosa sino, simplemente, la separa­ción de su país de la iglesia catolica.

La reforma católica o Contrarreforma

Durante el pontificado de Paulo III (1534-1549) se inicia el proyecto de convo­car a un concilio universal para organizar una contrarreforma que apoyaban los humanistas y algunas órdenes monásticas.

El concilio se llevó a cabo en la ciudad italiana de Trento, e inició sus sesiones en el año 1545.

Sus puntos más destacados fueron:

- Definición de la doctrina católica: se reafirmó el valor de las buenas obras, - la presencia de Cristo en la Eucaristía, el culto a la Virgen y a los santos.

- Se consideró como texto único la traducción latina de la Biblia, cuya interpretación queda a cargo sólo de la Iglesia.

- Se afianzó, la autoridad papal.

- Se crearon seminarios para una mejor preparación y formación de los sa­cerdotes.

- Se estableció una mayor disciplina en la vida eclesiástica.

- Se tomó el latín como lengua eclesiástica.

- Se exigió el celibato del clero.

Historia 2ºAño. 1 Transición hacia la modernidad

Hacia el cambio...

Los siglos XIV y XV constituyeron, en Europa occidental, una época de transi­ción. Se produjo un cambio lento en todos los órdenes de la vida de los pueblos. Aquella forma de vida, llamada feudal, comenzó a transformarse partiendo de nuevas concepciones de carácter social, político, religioso, artístico, ideológico, económico, etc., derivando en una nueva concepción: lo moderno.

Muchas personas se establecieron fuera de las murallas del castillo. Las viviendas, al ir aumentando su número, se transformaron en barrios y luego en ciudades, lla­madas burgos. Por esa razón, a sus habitantes se los denominó burgueses.

Estos pobladores constituyeron una célula organizada, formando corporaciones que protegían el comercio, sus artesanías y demás servicios, obteniendo sus pro­pios recursos, pero asociados al campo del que dependían para la materia prima y la alimentación. Los burgueses vivían de un modo muy diferente del de los cam­pesinos o de los señores.

Con el tiempo, lograron imponer un gobierno autónomo para su ciudad (fami­lias que asumían el gobierno e imponían su propia autoridad, como los condotieri en Italia, el comendador en España, el alguacil en Inglaterra, etc.) indepen­dientes del señor, con quien no establecían la relación de vasallaje.

Durante esta época también cambió la forma de trabajo: antes era casi exclusi­vamente rural, y ahora comienza a desarrollarse un sistema económico llamado capitalista porque se basa en el capital, es decir, en el dinero.

Este sistema logró imponerse definitivamente a partir de la Revolución Industria! Inglesa en la segunda mitad del siglo XVIII.


Un siglo de Crisis

Durante el siglo XIV se produjo una gran crisis causada por guerras, pestes y le­vantamientos populares.

Esta crisis se inició con una epidemia, la Peste Negra, que azotó a Europa y causó la muerte de millones de personas.

El brusco descenso de la población trajo consecuencias en el trabajo rural; el campo comenzó a despoblarse y la gente se dirigía a las ciudades, que estaban cada vez más pobladas.

Este hecho, junto con las malas condiciones higiénicas, provocó aún más enfer­medades.

El campo se vio también afectado por cambios climáticos (fríos extremos y llu­vias muy abundantes) y por el empobrecimiento de los suelos, causado por años de trabajo sin el uso de recursos técnicos.

El hambre se extendió por toda Europa, provocando menor resistencia a las en­fermedades y aumentando aún más la mortalidad. Frente a estos inconvenientes, los señores dictaron leyes laborales muy duras que causaron el levantamiento de los campesinos y la huida a las ciudades.

Así, muchos señores no encontraban quién trabajase sus tierras; por ello tuvie­ron que pagarles a campesinos independientes, que recibían un salario por esta tarea.

Este hecho contribuyó a restarle poder al señor feudal. Por este motivo se con­sidera al siglo XIV como el momento de la crisis feudal.

Ante este panorama tan desolador, la gente tenía un temor constante a la muerte. Vivía con gran inseguridad, provocada por el hambre, la peste o la presencia de los bandidos, lo que llevó al hombre a preocuparse demasiado por el más allá.

Por otro lado, una parte del clero vivía de una manera muy distinta de como pre­dicaba el Evangelio. Rodeada de lujo y dinero, la jerarquía eclesiástica se fue ale­jando de las necesidades espirituales.

Estos factores contribuyeron también a que se produjera una crisis espiritual.

Hacia la recuperación

Hacia el siglo XV se inició un lento retroceso de la crisis. Aumentó la población a causa de la recuperación económica.

El campo comenzó a producir más gracias a que muchos hombres de negocios invirtieron en avances tecnológicos. Ahora habría más alimentos para una ma­yor población.

De esta manera, el campo produjo excedentes que se vendían en las ciudades, lo que llevó al aumento del intercambio entre las ciudades y el campo.

Por otro lado, el gremio textil comenzó a producir mayor cantidad de artículos de menor calidad y valor, aumentó así la demanda y. por lo tanto, el comercio.

Se inició una nueva forma de producción económica, no basada en el trabajo de la tierra como en la época feudal, sino en el capital, o sea en el dinero y en la maquinaria.

A mediados del siglo XV se desarrolló un capitalismo inicial, con una mayor circulación de dinero.

Ahora bien, ¿de dónde provenía este dinero?

Los historiadores señalan, en general, dos hechos: la explotación de las minas de plata que existían en Europa Central y el ahorro acumulado en los siglos ante­riores.

Cambios en el poder

Durante el siglo XV. en Europa, la división del poder, característica del feudalis­mo, fue desapareciendo para dar lugar a una nueva forma de organización del gobierno: las monarquías autoritarias, donde todo el poder estaba concen­trado en manos del monarca.

Surgió al mismo tiempo la teoría de que la autoridad del rey provenía de Dios, de quien el monarca recibía sus territorios y el poder de gobernarlos.

Así. los reyes fueron concentrando todo el poder en sus manos; lograron unifi­car diferentes territorios bajo su mando y crearon nuevas instituciones para gobernarlos.

Este cambio terminó en algunos países con la formación de Estados Nacionales, por ejemplo: España, Francia o Inglaterra.

Los reyes tuvieron en cuenta tres principios básicos:

-un ejército permanente, siempre a su servi­cio y pagado por el Estado;

-una burocracia, que ponía en manos del rey la administración nacional;

-la diplomacia, que les permitió a los estados mantener una relación constante entre ellos.

El Hombre, centro del mundo

Hacia mediados del siglo XIV, surgió en Europa occidental, y principalmente en Italia, una nueva concepción de las ideas y ex­presiones artísticas y literarias, que acompañaba las característi­cas de una nueva sociedad que nacía.

Este movimiento puso al Hombre en el centro de la concepción del Universo. Esta teoría recibió el nombre de antropocentrismo (derivado de anthropos, que en griego significa "hombre").

El movimiento tomó el nombre de Renacimiento, pues fue el re­nacer del interés por las culturas clásica griega, romana y orien­tal, que habían sido tan olvidadas en la época medieval.

Constituyó una renovación del pensamiento humano. Esta concep­ción fue denominada Humanismo por la redimensión que se le da al Hombre y al espacio en que se desenvuelve. El Humanismo afectó a las ciencias, artes, política, educación y religión.

En la práctica se lo denomina Humanismo en el área de las le­tras y filosofía, y Renacimiento en las artes y las ciencias.

Algunos autores utilizan ambos términos como sinónimos.

El Humanismo es un movimiento intelectual que surgió en Italia y se extendió por los demás países europeos.

Los humanistas eran hombres de las ciudades: escritores, pensadores, con alto nivel profesional, que le daban gran importancia al estudio de las ciencias huma­nas y también al de las lenguas clásicas, como el latín y el griego.

Ellos revalorizaron la vida terrena y la dignidad del espíritu humano a diferencia del pensamiento medieval que le atribuía más importancia a la vida después de la muerte.

Estudiaron las obras de autores clásicos antiguos, griegos y romanos, como Pla­tón y Aristóteles (griegos) y Séneca (romano), identificando los métodos a partir de los cuales ellos tenían el conocimiento del mundo basándose en la razón. :

El hombre era capaz de razonar y de decidir sobre su propio destino.

Los humanistas ejercieron su influencia sobre la literatura, las ciencias y la religión.



Obra de Leonardo Da Vinci donde se muestran las
Proporciones ideales del cuerpo humano


21 abr 2010

GEOGRAFÌA - CONTINENTE ANTÀRTICO Y ANTÀRTIDA ARGENTINA

      El continente antártico se diferencia del resto de los continentes por su condición inhóspita.
Esto se debe a las bajas temperaturas
que han alcanzado –67 °C en el año 1967– y a sus enormes
masas glaciares. No hay asentamientos humanos permanentes ni ciudades. La población que reside en la Antártida, por períodos limitados de tiempo, vive en las bases y los refugios construidos por los Estados que tienen presencia en esos territorios australes.

     La Antártida es el único continente que no cuenta con una división política definida: no está dividido en países ni sometido a la soberanía exclusiva de ningún Estado. Se rige por el Derecho
internacional, en particular, por el documento denominado Tratado Antártico, que fue elaborado
en el año 1959 (entró en vigencia en Diciembre de 1961) por los países que reclamaban derechos soberanos respecto de alguna porción de ese continente. En ese tratado, quedaron registradas las pretensiones territoriales de la Argentina, Chile, el Reino Unido, Noruega, Francia, Nueva Zelanda y Australia
. Todos los reclamos de soberanía se basaron en una delimitación establecida por el sistema de coordenadas. En todos los casos, se efectúan desde el paralelo de 60° latitud sur hasta el de 90° –es decir, el polo sur–, y luego, se apoyan en las líneas de los meridianos.

     La Argentina reclama la región comprendida entre el meridiano de 25° longitud oeste y el de 74° longitud oeste. En gran parte, ese territorio se superpone con los reclamos de soberanía planteados por Chile –que pretende soberanía sobre la porción comprendida entre el meridiano de 53° longitud oeste y el de 90° longitud oeste– y por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, que reivindica su derecho respecto de la zona limitada por el meridiano de 20° longitud oeste y el de 80° longitud oeste.
La existencia de territorios reclamados por varios países no ha generado conflictos, ya que el Tratado Antártico no asigna soberanía, sino que se limita a dejar constancia de las reivindicaciones de soberanía y de sus respectivas fundamentaciones.

     En 1991, vencido el plazo estipulado en el Art. XII 2 (a) del Tratado Antártico, los países interesados se reunieron nuevamente. El Protocolo de Madrid es el documento resultante de esa reunión. En él los Estados reafirmaron lo que habían pedido en el Tratado Antártico. Sin embargo, aún no se realizó ningún reparto territorial. El documento sirve como anexo al anterior y cuenta con una serie de disposiciones destinadas al cuidado y la preservación del ambiente. En el Protocolo, se declara al continente antártico patrimonio de la humanidad, y se prevé volver a discutir las cuestiones de soberanía en el año 2041.

Leer Completo el Tratado Antártico

(E.S. 3 - CIENCIAS SOCIALES pag.18)











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GEOGRAFIA - La Islas Malvinas

Las islas del Atlántico sur están conformadas portres archipiélagos: Malvinas, Georgias y Sandwich.

Malvinas está constituido por la isla Gran Malvina y la isla Soledad, otras cincuenta islas menores y numerosos islotes; tiene una superficie de 11 718 km2, lo que equivale a la mitad del territorio de la provincia de Tucumán.

El derecho de la Argentina a la soberanía sobre las Islas Malvinas es indiscutible. Se sustenta en razones geográficas, históricas y políticas.

Geográficas: las islas están ubicadas dentro de la plataforma submarina argentina, y presentan una continuidad geológica y geográfica con la Patagonia.

Históricas: las islas fueron ocupadaspor Francia desde el año 1764, en el que un grupo de pescadores se asentó en esos territorios y construyó un fuerte, que se denominó Saint Louis. En 1767, los franceses reconocieron la autoridad española en el sector y le entregaron Puerto Luis. La Corona española se encargó de aumentar la población de las islas, que pasó de 167 habitantes –en 1767– a alrededor de 600, hacia el año 1800.

Política y administrativamente: las Islas Malvinas fueron consideradas parte integrante de los dominios españoles en la época virreinal, y fueron ocupadas e incorporadas al territorio independiente de las Provincias Unidas desde el año 1820.

A pesar de estos antecedentes, los británicos irrumpieron en Malvinas en 1833, tomaron posesión de Puerto Soledad y desalojaron a la población argentina. Puesto que Malvinas no era una colonia británica, y que se establecieron por la fuerza en épocas de paz, este hecho configuró una usurpación de territorios. Desde ese año, comenzaron los reclamos argentinos dirigidos a obtener la devolución de las Islas Malvinas.

A partir de 1960, la Argentina planteó sus reclamos de soberanía ante el Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Estos reclamos de soberanía continuaron, con diversa intensidad, sin que se produjera ningún reconocimiento de Gran Bretaña respecto del derecho de nuestro país sobre las islas.

En 1982, hacia el final de la dictadura militar, el presidente de facto Leopoldo F. Galtieri decidió invadir las islas, e inició así una guerra con Gran Bretaña. Los enfrentamientos bélicos en las islas se prolongaron durante setenta y cuatro días, del 2 de abril al 14 de junio de ese año. Se produjeron combates aéreos y marítimos, así como episodios ilegítimos para un contexto de guerra: un submarino británico atacó y hundió el crucero argentino General Belgrano, a pesar de que éste navegaba lejos del área de conflicto. Tras la rendición de las tropas argentinas, se acentuaron nuevamente las tensiones entre los dos países.
El gobierno democrático que asumió en la Argentina en 1983 intentó retomar las vías de la negociación diplomática de los reclamos de soberanía. Durante varios años, estas tratativas resultaron infructuosas: ningún funcionario argentino podía pisar suelo británico. La intervención de la ONU permitió restablecer las conversaciones sobre el tema, sin que esto signifique ninguna concesión por parte del gobierno del Reino Unido.
Recientemente, recrudecieron las tensiones diplomáticas, como consecuencia de que la Constitución de la Unión Europea incluye las Malvinas como parte de las posesiones británicas.
Ante esta mención, la Argentina planteó su disconformidad, y presentó sus quejas ante los organismos internacionales


(E.S. 3 - CIENCIAS SOCIALES  pag.19, modificado)

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