21 feb. 2012

PAISAJE DE MESETAS Y SIERRAS: Los Apalaches



Un paisaje combinado
APALACHES
El paisaje apalacheano no es para nada monótono. Los Apala­ches forman un sistema de montañas bajas, que no superan los 2000 metros, surcadas por ríos, con la presencia de valles y llanu­ras que sirven de nexo entre las montañas y el océano.
Todos estos elementos juntos hacen dinámico este paisaje combi­nado.
Los Apalaches son montañas de formas redondeadas, originadas en la era paleozoica. Están ubicadas al sudeste del escudo Canádico; el límite entre ambas estructuras es el río San Lorenzo.
La región posee enormes riquezas naturales: bosques con robles, hayas, tilos, nogales y castaños, carbón de alta calidad, petróleo y otros minerales; además, los ríos son útiles para la producción de energía.
La denominada llanura atlántica se extiende entre los Apalaches y el océano Atlántico; por el sur llega hasta la península de Florida.
Sus suelos fértiles y el clima templado permiten desarrollar una zona de gran ac­tividad económica con alta concentración de población.
Entre los terrenos antiguos de los Apalaches y el suelo joven de la llanura coste­ra existe una faja donde los ríos, que descienden de las montañas, forman saltos y cascadas por los desniveles del terreno. Esa línea de falla se denomina "full line", Las aguas de estos ríos pueden generar energía hidroeléctrica, motivo por el cual es tan importante el asentamiento de industrias en la zona.
La intensa actividad industrial de la zona produce contaminación en forma de lluvia àci­da que afecta los bosques canadienses y la producción agropecuaria de los Estados Unidos de América.
La cuenca del río San Lorenzo y los Grandes Lagos constituyen el corazón económico de América del Norte (Canadá y EE.UU.). Es la región más rica del continente. Conectan los grandes centros de producción de materias primas con los importantes centros industriales.
Los Grandes Lagos, en su estado natural, no serian de mucho uso para el trans­porte ya que lagos y ríos no se hallan en el mismo nivel. Por eso se construyó una complicada red de canales y esclusas, represas y lagos artificiales que los transfor­man en las arterias de comunicación fluvial con mayor tráfico del mundo.
Embarcaciones muy estrechas diseñadas especialmente para usar en este lugar llamadas lakers, transportan mercaderías (hierro y otros minerales, cereales) por los lagos.
La cuenca de los Grandes Lagos y el río San Lorenzo se hallan comunicados por canales artificiales con los ríos Hudson, Misisipi y Ohio. De esta manera se pue­de navegar hacia el océano Atlántico y el golfo de México.
Las aguas de los lagos Superior, Michigan y Erie se vuelcan en el lago Ontario formando las cataratas del Niágara de 49 metros de caída. Para salvar este obs­táculo natural y permitir la navegación, se construyó el canal de Welland.

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